En este blog aparecen algunas imágenes que encuentro por internet que,normalmente, son acompañadas del nombre de su creador. Sólo intento transmitir mi amor por el Arte, pero si alguien no quiere que aparezcan sus imágenes aquí sólo tiene que decírmelo e inmediatamente serán retiradas.

miércoles, 22 de octubre de 2014

CONFERENCIA DE SUSANA CALVO CAPILLA EN LA CASA ARABE DE CORDOBA: CRÍTICA A UN ASISTENTE

     Tuve la suerte de asistir en el día de ayer a la charla/conferencia impartida por Susana Calvo Capilla, profesora titular de la Complutense de Madrid y experta en Arte medieval, en la Casa Arabe de Córdoba; y digo suerte porque, si más o menos seguís mi blog, sabréis que siempre me quejo de la falta de tiempo, aunque por supuesto también tiene mucho que ver la suerte en el hecho de que fuera esta experta, y no otra, la que impartiera la charla... luego explico porqué...

      El caso es que me encaminé ansiosa y entusiasmada hacia una conferencia que prometía ser muy reveladora y resultó serlo mucho más de lo que me imaginaba. El tema: "La mezquita de Córdoba y la herencia del califato omeya de Damasco: mitos y realidades", y entre los asistentes, Oh! sorpresa! nada más y nada menos que Don Manuel Nieto Cumplido, canónigo archivero de NUESTRA MEZQUITA-CATEDRAL (perdón por los gritos). Siempre he considerado a este señor como una eminencia en el terreno del conocimiento, más que nada porque tiene el privilegio de acceder a unos archivos históricos que trata como si fueran de su propiedad, y ha tenido más de 30 años para escudriñarlos con detenimiento gracias a esa vida contemplativa que a más de uno no nos importaría disfrutar... (venga Sonia que te desvías).
Puerta del mihrab

     Durante algo más de una hora, Susana Calvo intentó explicarnos a los allí presentes las similitudes entre la Mezquita de Córdoba y la de Damasco, entre lo que se hacía aquí en occidente y lo que se hacía allí en Oriente, dejando claras las similitudes entre uno y otro, es decir, que en Córdoba se seguían patrones orientales a pesar de que nuestra Mezquita fuera, es y será única. De entre las cosas que más me sorprendieron voy a entresacar las siguientes, aunque advierto que se os puede caer algún que otro mito fuertemente arraigado en nuestras creencias sobre la Mezquita cordobesa.

     La primera sorpresa me vino con los mosaicos. La influencia bizantina en la decoración parietal del muro de la quibla es algo que no escapa a ningún ojo que tenga algo de entrenamiento en eso de la Historia del Arte, pero sorprende saber que, no sólo se ha recibido la susodicha influencia, sino que es harto posible que las teselas de vidrio empleadas fueran traidas ex-profeso desde la mismísima Bizancio, teoría ésta apoyada en unos escritos que relatan cómo expertos artesanos en este arte fueron llamados para la decoración del monumento que nos ocupa. Sin embargo, tampoco se puede descartar la posibilidad de que esos vidrios, de altísima calidad por cierto, pudieran haber sido fabricados en Al-Andalus, puesto que en las excavaciones recientes en la plaza de la Encarnación de Sevilla (donde están las famosas setas), se han encontrado estas teselas, presumiblemente en su lugar de fabricación. Como añadido al tema de los mosaicos, en Medina Azahara se han encontrado (casi milagrosamente, debido al enorme expolio que ha sufrido) unos pocos restos de mosaicos de vidrio, que no vienen sino a reafirmar el empleo que de este lujoso arte se hacía en una ciudad tan alejada geográficamente de Bizancio.

     La segunda sorpresa fue con respecto a la orientación del muro de la quibla. Llevo toda mi vida escuchando, leyendo y creyendo sin ninguna duda, que nuestra Mezquita se orientó a Damasco en un acto de rebeldía por parte de Abderramán I, que llegó a la península buscando su propia seguridad y creando el primer emirato independiente de Bagdad. Pues bien, según Susana Calvo, en realidad es poco creíble que la primera Mezquita de Abderramán tomara una orientación digamos "intencionada", puesto que en ese momento todavía no conocían ningún medio fiable para poder orientar correctamente los edificios y lo hacían más o menos "a ojo", cosa que no ocurrió con la Mezquita de Medina Azahara, que sí está perfectamente orientada a Damasco. Investigando luego por mi cuenta en este maravilloso universo que es internet, he encontrado un artículo de 2001 donde el arqueólogo Pedro Marfil defiende que lo que pasó es que Abderramán I se adaptó al urbanismo que encontró, cosa no del todo descabellada porque al contrario de lo que se cree, el pueblo árabe no arrasaba sistemáticamente lo que iba encontrando a su paso para poder asentarse ellos encima (como han hecho por desgracia la mayoría de pueblos "invasores")... En fín, posibilidades hay muchas, pero certezas pocas, asique cada cual que juzgue como buenamente pueda...

Localización de los restos visigodos
encontrados por Félix Hernández en los años 30
     Y para el final he dejado lo mejor... Quizás haya sido yo la última en enterarme, no digo yo que no, pero desde luego, lo que allí se comentó no es algo que esté precisamente en boca de...de nadie, porque no interesa que se sepa principalmente. Es archiconocida la idea de que NUESTRA maravillosa MEZQUITA-CATEDRAL (ups, vuelvo a gritar) está asentada sobre la archiconocida Basílica de San Vicente, de hecho un suelo de metacrilato y un panel explicativo así lo demuestran... Pues bien... (cómo me gusta crear expectación!!!)... No hay nada, repito NADA que arqueológicamente demuestre que esos restos que sobreviven debajo del metacrilato se correspondan con un edificio religioso, visigodo si, pero iglesia lo siento pero no... Y digo lo siento porque por desgracia, en el mismo momento en que esta idea se explicó, el anteriormente mencionado Don Manuel Nieto Cumplido consideró que ya no le interesaba lo que allí se decía, se levantó de su asiento bajo la atenta mirada de todos los allí presentes y salió por la puerta sin tan siquiera despedirse de los que tan amablemente le habían invitado... Una vez más se demuestra que la iglesia hace y dice lo que le interesa para su propio beneficio, ignorando certezas demostradas con base científica, y aferrándose a una suposición amparada por unos escritos muy concretos que relatan como Abderramán compró por un módico precio la iglesia que se erigía en aquel lugar (que han querido identificar con San Vicente) obviando también el hecho de que, primero, ese escrito no es ni mucho menos coetáneo el hecho, sino que se escribió al menos un siglo más tarde, y segundo, que dicho escrito es copia casi textual de otros escritos que atañen a otras mezquitas orientales (creo recordar que una de ellas era la de Damasco, que compró la Basílica de San Juan Bautista). La suerte de que fuera Susana Calvo Capilla y no otra la encargada de dar la charla fue que esta mujer, que vive y trabaja en Madrid, está lejos de la problemática que existe con la titularidad de nuestro monumento más emblemático y se mostró totalmente ajena e indiferente a la falta de educación del susodicho canónigo, continuándo con su explicación como si tal cosa... como debe ser... sin intimidaciones...

     Salí encantada con toda la información que Susana Calvo nos regaló a los asistentes al acto, y más encantada aún por el hecho de que fui testigo de una "guantá sin mano" a un símbolo de la prepotencia, el abuso y la intolerancia en nuestra ciudad... Ahora sólo queda difundirlo a todo el que me quiera escuchar, cual profeta...

jueves, 9 de octubre de 2014

ENTRE NARANJOS: AURELIO TENO

Aguila del Evangelio
   

     Por desgracia para la humanidad (en su sentido más amplio) hay poca gente que entienda que el arte es parte de la vida, que nos enriquece en múltiples sectores de nuestra existencia y que su conocimiento no es ni mucho menos una pérdida de tiempo, sino tiempo invertido en nosotros mismos, porque a través de él escudriñamos la esencia del hombre, nuestra espiritualidad y nuestra psique. A través del arte podemos conocer a una persona, una época, un país, como si leyéramos un libro, pero claro está, si no sabemos leer no hay libro que nos pueda gustar jamás; ¿por qué se juzga entonces al arte sin conocer su lenguaje? Ríos de tinta se ha escrito sobre el tema y por supuesto yo tengo mis propios pensamientos al respecto, de los cuales algunos de ellos no son políticamente correctos y me los guardo sólo para aquellas personas de mente abierta y sin ganas de discutir.

Cabeza de monje
     Pero ocurre que, de vez en cuando, aparece algún artista que es capaz de trasmitir su lenguaje a la mollera más cerrada, y se obra el milagro... Generalmente estos artistas trabajan la figuración, es decir, que lo representado es "fácilmente" identificable por el espectador, aunque su misma naturaleza de artista lo lleva a experimentar  con nuevas formas y, como no, con nuevos materiales.

     Hoy comparto, con todo el que quiere leerme, un ejemplo de este tipo de "fenómeno extraño", un artista que gusta prácticamente a todo el mundo por igual, que levanta admiración con sus obras y que consigue que mis oídos hayan escuchado por boca de más de un cabestro un orgulloso "y es cordobés". Porque efectivamente, Aurelio Teno es cordobés de nacimiento y óbito, aunque muy poco conocido por la mayoría de paisanos por culpa de esa idiosincrasia que nos caracteriza, mezclada con la incultura que inculca nuestro sistema educativo.

Monje arropado en pingajos
     A fecha de hoy, se da por concluida una breve exposición situada en el patio de los Naranjos de nuestra Mezquita-Catedral, dedicada a su trabajo religioso, pero no ha sido la única que ha habido este año ni va a ser la última, pues se ha querido poner en valor la figura de este cordobés insigne que murió en febrero de 2013 dejando una extensa y valiosa producción escultórica y pictórica que merece ser divulgada, conocida y reconocida. Sin duda el nombre de Aurelio Teno pasará a los libros de Historia del Arte por su especial concepción de la materia en sus esculturas, que inevitablemente recuerda a Giacometti, en los que mezcla magistralmente diferentes texturas y colores aportados por los materiales, y sus cuadros que sintetizan varias de las tendencias que hoy día se empiezan a considerar como genuinas de finales del siglo XX, como es el Art Brut o el Arte Povera. Os invito a descubrirlo y a disfrutarlo, pero en vivo y en directo, porque las fotos pierden toda la materialidad que las caracteriza.

miércoles, 8 de octubre de 2014

SENSACIONES XXVII

     ¿Te imaginas viviendo en otro país? con otros paisajes, otro clima, otro idioma, otras gentes, otro color de cielo... porque, aunque parezca que el cielo que nos cubre es el mismo para todos, no creas que es igual...las nubes tienen otras formas, el color azul adquiere infinitas tonalidades y los atardeceres se tornan mágicos.
     No... no es igual el cielo aquí que en otro lugar, porque el reflejo que devuelve al ser proyectado sobre edificios, fábricas, coches, humo, le confiere un gris tristón que lo apaga y ensombrece los pocos arcoiris que el cemento deja entrever entre las azoteas.
     No... no es igual ni el cielo ni nada, porque tu no eres el mismo en otro lugar... Aquí anhelas estar allí y allí no necesitas el anhelo, si no es para escribir con nostalgia sobre lo que dejaste atrás. Allí te queda todo por descubrir, mientras olvidas lo conocido, hasta llegar al punto que incluso olvidas el leve sentimiento de culpa provocado por el egoismo de pensar en tí y sólo en tí, por una vez en la vida.
     Te lo imaginas y te invade un sentimiento de paz y entusiasmo porque de un plumazo han desaparecido los problemas, las preocupaciones y las ataduras... las facturas interminables, la hipoteca esclavizadora, la corbata ahorcadora, el tráfico asfixiante, la relación estancada...
     ¿Te imaginas que no tuvieras que imaginarlo?
                                                                                                                                            Dedicado a D.
Leonid Afremov
Canal de Amsterdam

viernes, 26 de septiembre de 2014

SENSACIONES XXVI: A LA DERIVA...

A la deriva (2014)
SGG
Que tus ojos deslumbren al día
y que el día te bese en la cara,
que te acuerdes de mí cuando rías
y cuando rías yo vea tu cara.

Que tus manos sueñen la noche
y que la noche roce tu espalda,
que se oiga el viento en tu boca
mientras tu boca me desarma.

Recuérdame mientras te alejas
navegando a la deriva;
olvídame si al fín llegas
allí, donde querías...






jueves, 14 de agosto de 2014

RECARGA DE BATERIAS

Muy cansada de todo y de todos, agotada física y psicológicamente, me voy de vacaciones esperando que esta desidia y este cansancio desaparezcan en pocos días para enfrentarme a la "vuelta al cole" con la misma ilusión que El Corte Inglés en sus anuncios y poder de nuevo ilusionarme con algo más que no sea el mero hecho de tener trabajo y estar vivo, que ya se que no es poco... pero no suficiente...
Alyssa Monks

miércoles, 13 de agosto de 2014

OS PRESENTO A HAMMERSHOI ...

          Absorta en intentar comprender el arte "nuevo", como lo llamaba Ortega y Gasset, había dejado un poco de lado el arte realista por su aparente facilidad de comprensión. Mientras me perdía entre El Lissitzky, Malevich, Newman, Clyfford, Hoffman, Tapies, Millares, por mencionar unos pocos, pasaba por alto ese otro arte que era víctima casi de la indiferencia, en unos años convulsos por las guerras y los desastres humanitarios, que dejaron clara huella en el escenario artístico mundial. Parecía que en esas primeras décadas del siglo XX el realismo no tenía cabida, más que nada porque la realidad era la que era y no gustaba ni era agradable para practicamente nadie, sobre todo para los artistas, los cuales eran perseguidos o por lo que pensaban o por lo que decían o por todo lo contrario... La sinrazón se adueñó del mundo occidental y "lo real" se convirtió en sinónimo de deformación, divagación, distorsión, fealdad...
          Pero antes de que Europa y América se hundieran en el caos, se podía disfrutar de obras de carácter amable y sosegado, que nada hacía pensar en el tremendo cambio que se estaba produciendo en el panorama artístico y cultural de 1900. Uno de los últimos ejemplos que he descubierto, ha empezado a resurgir casi cien años después de su muerte, de la mano de estudiosos e investigadores del simbolismo, proporcionando a las futuras publicaciones nuevo y sustancioso material que atestigua que, en el campo de la Historia del Arte, Dinamarca también existe.
Madre del artista (1889)
   Se trata del pintor Wilhem Hammershoi, natural de Copenhague, donde vivió entre 1864 y 1916 muriendo víctima de un cáncer de garganta. Sus pinturas suelen representar interiores, que invitan al recogimiento y a la reflexión y transmiten melancolía y soledad; están habitadas por una o dos figuras que normalmente están de espaldas, privando al espectador de analizar su estado de ánimo a través de su rostro por lo que, según cómo nos sintamos al contemplar la escena, nos pueden transmitir diferentes sensaciones: ¿estará sonriendo?¿llorando?¿enfadada?¿o simplemente pensativa? No sabemos que ha pasado antes y qué va a pasar después, porque la acción se ha congelado en un instante aparentemente inocuo que pone en funcionamiento nuestra imaginación, por lo tanto son evocadoras, simbólicas, y esconden mucho más que una simple representación de una habitación. Sus atmósferas, embriagadas de una luz tamizada por los cristales de grandes ventanales, recuerdan lo que años después haría Hopper en sus cuadros-escenario de la vida estadounidense, incluido ese aire misterioso que envuelve a los protagonistas de sus pinturas. Es evidente la influencia de Vermeer, Hooch y otros pintores flamencos y holandeses del Barroco, pero en torno al 1900 Hammershoi actualizó esa visión del interior doméstico, donde lo personal y privado no necesita nada más que de la luz para transmitir y mover el espíritu del espectador...

jueves, 24 de julio de 2014

SENSACIONES XXV: "A VECES EL TREN EQUIVOCADO TE LLEVA A LA ESTACION DESEADA"

Estación de Saint Lazare (1877)
Claude Monet
     A veces una simple frase escuchada en una peli puede hacerte pensar y divagar durante horas... Es como si esa frase te la mandara la vida para hacerte reflexionar sobre algo que tienes en la cabeza pero no sabes muy bien cómo encauzar...
     Todos cometemos errores, es algo que tenemos tan asumido que muchas veces lo usamos incluso como excusa para justificarnos, pero también es un hecho demostrado que nunca se sabe cuándo va a dar un giro tu vida, cuándo va a pasar algo o te van a decir algo o vas a hacer algo que, sin haberlo planeado y sin esperarlo, hace que tu y tu mundo cambie... Entonces un error puede convertirse en el mayor hallazgo de tu vida, redirigirte por otros senderos que aún sabiendo que existían no te imaginabas caminando por ellos... A veces no hay que pensarse mucho las cosas , porque los errores pueden desembocar en un acierto y, a unas malas, y como suele decirse, de los errores también se aprende... no?

lunes, 7 de julio de 2014

FELICIDADES FRIEDA...

6 de julio de 1907, Coyoacán, nace una niña destinada a ser una de las mejores respresentantes del arte mexicano del siglo XX. Qué dura fue la vida contigo y cómo la querías a pesar de todo...

martes, 1 de julio de 2014

FRIDA FEMINISTA

               Para empezar, debemos matizar que Frida no era feminista en el sentido setentero del término, es decir, no se enmarcaba en un movimiento ideológico determinado, puesto que eso implicaría una intencionalidad; nuestra artista plasmaba su interior, lo que sólo una mujer podía sentir y experimentar y lo convertía en un mensaje que, con los años, se ha recogido en forma de conciencia feminista crítica.

La Adelita, Pancho Villa y Frida (1927)
            Es evidente que vida y obra son inseparables en Frida; para Eli Bartra este hecho es característico de las mujeres artistas, ya que la mujer está más relacionada con el entorno doméstico y más relacionada con el mundo de las emociones, quedando excluida de la vida pública. Este es claramente el caso de Frida que, viviendo a la sombra de un famoso pintor como era Diego Rivera, se conformaba con pintar para ella y para sus amigos y familiares; sin embargo, no sólo pintará su vida interior sino que universalizará sentimientos que pueden considerarse propiamente femeninos, temas de mujeres y entendibles por mujeres: abortos, embarazos, suicidios, maltratos, infidelidades; llega incluso al incómodo tema de la homosexualidad femenina, es decir, da visibilidad a una problemática soslayada por la ideología dominante, en lo que Rancière llamó “guerra humanitaria” donde “este derecho absoluto del sin derecho, sólo puede ser ejercido por un otro”.


           
            Esta faceta responsable de nuestra artista, gracias a la cual su pintura se convierte en una auténtica arma “política”, aparece ya en sus años como “Cachucha”; muestra de ello es su obra “La Adelita, Pancho Villa y Frida” (1927), donde, junto a su faceta revolucionaria, no deja pasar la ocasión de representar el papel que la mujer tuvo en la lucha, junto a los hombres: eran las llamadas “Adelitas”, que también intervinieron activamente como enfermeras, cocineras e incluso soldados.

          Desde pequeña, Frida no estaba dispuesta a seguir el camino que se suponía adecuado para una mujer: atesoraba juguetes de niños, se relacionaba con grupos de muchachos (los Cachuchas), vestía trajes de hombre, tenía cierto aire “varonil” con sus pobladas cejas y bigote… una actitud cuanto menos provocadora que, sin embargo, no era más que consecuencia de una fuerte personalidad y una búsqueda de su propia identidad que comenzó, podría decirse, a raíz del accidente sufrido el 17 de septiembre de 1925 y que fue determinante en la formación de Frida, tanto desde el punto de vista artístico como desde el punto de vista femenino.

              Como artista, dicho accidente fue el motivo por el cual empezó a interesarse por la pintura, como ella misma reconoce en una carta a Julien Levy; como mujer, el accidente le dejó importantes cicatrices tanto físicas como psicológicas. Al estar tanto tiempo empotrada en una cama pasaba largas horas delante de un espejo para autorretratarse, y en él empezó a encontrar su “otredad”, una Frida enferma y triste que construyó una máscara que usaba en todos sus autorretratos, y que se limitaba a vestir y peinar de una u otra manera como si de una muñeca se tratara. Esta imagen hierática, casi desafiante, es la misma que podemos ver en algunos trabajos de artistas feministas actuales como Ana Mendieta que, además, trabaja sobre un elemento característico de muchas obras de Frida: la ambigüedad (recordemos “Trasplante de pelo facial” de 1972).
Autorretrato con pelo cortado (1940)

                        En efecto, uno de los campos de trabajo del arte feminista es el cuerpo humano, y en concreto la “identidad” del individuo. En 1929, la psicoanalista Joan Riviêre publicó La feminidad como mascarada, donde exponía que la feminidad era una especie de disfraz que la mujer se ponía o se quitaba dependiendo de su relación con el hombre, de manera que su conducta nada tenía que ver con su condición sexual. No sabemos si Frida tuvo la oportunidad de conocer este escrito, pero esta misma idea se puede rastrear en algunas de sus pinturas, incluso en sus propias palabras: “En otra época me vestía como muchacho, con el pelo al rape, pantalones, botas y una chamarra de cuero, pero cuando iba a ver a Diego me ponía un traje de tehuana”. Con esto nos demuestra dos cosas: por un lado el grado de complacencia que tenía con Diego, al cual le gustaba verla vestida con el atuendo tradicional como reivindicación de la mexicalidad; por otro, la conformación de una personalidad tan fuerte que no necesitaba reafirmarse mediante su apariencia física. Sus ropas y abalorios mexicanos eran usados como propaganda política, mientras que su identidad como mujer y como persona no dependía de nada externo a ella. Sin embargo, Frida también usaba su apariencia como muestra de su rebeldía ante la actitud machista de Diego; en “Autorretrato con pelo cortado” (1940), pintado justo después de su divorcio, recurre a la letra de una famosa canción para acompañar su autorretrato vestida de hombre y con el pelo recién cortado, de manera que elimina totalmente la imagen femenina que Diego decía adorar. Para Eli Bartra, la cólera y la ira han sido en ocasiones el punto de arranque de la creatividad femenina; si bien en este caso queda ejemplificado, no puede considerarse una característica de un arte ni femenino ni feminista puesto que en el arte hecho por hombres también es fácil encontrar ese componente.


            La relación tempestuosa que mantuvo con Diego Ribera, también ayudó en la formación de esa imagen feminista de Frida; a pesar de la devoción que sintió toda su vida por el muralista, la infidelidad de Diego con su hermana Cristina en 1934(una entre muchas) constituyó un antes y un después: se impuso una nueva Frida, una mujer “moderna” en el sentido que hoy utilizamos, independiente, con ideas claras sobre ella y su relación con Diego, consciente de su valía como artista y sin miedo a nuevas experiencias en el terreno personal y emocional, en una búsqueda constante de la felicidad. Desde la traición de su esposo con su hermana, la mexicana comienza a vivir su vida sola y lucha por su independencia económica, sentenciando: “Jamás tomaré dinero de ningún hombre hasta mi muerte”, comenzando así su andadura profesional y vendiendo su trabajo. Para ello tiene que volver a viajar, pero esta vez no de la mano y a la sombra de Diego Rivera, sino como Frida Kahlo, la artista mexicana que Bretón llevó a París y que triunfó en una exposición en la que cosechó “grandes felicitaciones a la chicua, entre ellas un abrazote de Joan Miró y grandes alabanzas de Kandinsky para mi pintura, felicitaciones de Picasso y Tanguy, de Paalen y de otros…”. Y junto a su nueva faceta de mujer trabajadora, surgió también la famosa bisexualidad de Frida; como culmen de su renovada libertad, las nuevas relaciones que comenzó a tener en sus viajes sin Diego la llevaron a una vida sexual activa y desinhibida tras entender que no debía depender de nadie. Esta faceta de mujer fuerte e independiente, sin embargo, ha sido recogida por el feminismo muy superficialmente pues, indagando en sus escritos y obras, era sólo una máscara más que Frida deseaba mostrar al mundo y a Diego.

Henry Ford Hospital (1932)
            Pero el feminismo no se ha equivocado en ver en nuestra artista un ejemplo de lucha por la causa. El mismo Diego se dio cuenta de ello: “La primera vez en la historia del arte que una mujer ha expresado con franqueza absoluta, descarnada y, podríamos decir, tranquilamente feroz, aquellos hechos generales y particulares que conciernen exclusivamente a la mujer”. El más evidente fue la frustración por no poder ser madre y el sufrimiento que se siente ante un aborto. En “Henry Ford Hospital” (1932), Frida describe el aborto involuntario que sufrió en Detroit a través de unas imágenes simbólicas: un caracol, como símbolo de la lentitud; un torso femenino, que enseña el interior de una mujer; un elemento mecánico, que simboliza lo “mecánico” y frío que fue el proceso; una pelvis fracturada, como culpable de la desgracia; una flor marchita, imagen de su sexo; un feto, que flota encima de ella… y ella tumbada en una cama ensangrentada. A los pocos meses, otra pintura puede ponerse en relación también con este hecho, “Mi nacimiento”, en la que una Frida asoma la cabeza de su madre que yace muerta con la cara tapada; evidentemente no era su madre, quizá sería una forma de expresar su propia muerte metafórica tras dar a luz a un feto muerto. En cualquier caso, ambos cuadros ocultan un desgarrador mensaje para las mujeres y entendido plenamente sólo por ellas, drama e impotencia ante la crueldad de perder un hijo.
Unos cuantos piquetitos (1935)

            Junto a esta necesidad de expresión de su mundo interior, también hay una Frida comprometida con el mundo que la rodea y no sólo desde el punto de vista político, del que ya hablamos antes. El artista como ser político, debía estar siempre alerta ante los sucesos que lo rodeaban y responder con su trabajo, es decir, implicarse de la mejor forma que sabía con una realidad siempre plagada de hechos denunciables, ya fuera algo que afectara a un país entero o algo más particular que afectara a una única persona, a la mujer en este caso; se puede decir que Frida es una de las primeras artistas del siglo XX en plasmar el drama de la violencia de género, término éste muy actual, pero que esconde una realidad de siglos de existencia. “Unos cuantos piquetitos” (1935), se basa en una notica que Frida leyó en un periódico local: una mujer había sido asesinada por celos y en su defensa el hombre declaró “sólo fueron unos cuantos piquetitos”. El impacto por la crueldad implícita en estas palabras hizo que, una vez más, la ira fuera vehículo para su pintura. La sangre es la auténtica protagonista del cuadro, que incluso invade el marco, lo que cuantitativamente se opone a la leyenda escrita encima de la escena. Pero si brutal y atroz parece esta imagen, mucho más inhumano y sádico es el dibujo preparatorio, donde se representa al hijo de la mujer, que fue testigo del asesinato; podemos suponer que su decisión de eliminarlo de la obra definitiva responde al hecho de que ya había sido un suceso lo suficientemente espantoso como para añadir más morbo y se limitó a hacer hincapié en la crueldad de las palabras del hombre.

El suicidio de Dorothy Hale (1939)
            A modo también de plasmadora de sucesos, pintó “El suicidio de Dorothy Hale” (1939), una actriz que Frida conoció en Nueva York, que pasaba por apuros económicos después de la muerte de su marido y que fue rechazada en Hollywood por considerarla demasiado vieja; no viendo otra salida organizó una gran fiesta y tras despedir a los invitados se tiró desde una ventana del edificio Hampshire House. Sin duda Frida se sintió identificada con Dorothy, compartiendo el mismo sentimiento de soledad por la pérdida de su marido (Frida ya se había separado de Diego) y por su estado de ruina económica (por el mismo motivo); nuestra artista describe con total realismo el acto del suicidio, que divide en tres momentos como si de un comic se tratara, el último de los cuales acaba con la mujer muerta en el suelo, ensangrentada, pero con los ojos abiertos y mirando al espectador, interpelándolo, como si buscara un acto de reflexión ante el hecho de su muerte. Con este cuadro, Frida convierte a la actriz casi en una mártir, en una víctima de la injusticia y la crueldad de los hombres, de una forma similar a la mujer asesinada de “Unos cuantos piquetitos”.

           Su realidad más cercana, la de una compatriota asesinada por celos, la de una amiga que termina con su vida porque no ve otra salida, la cruel realidad de pasar por varios abortos, sucesos que sintió la necesidad de plasmar con sus pinceles, interpelando al espectador a una reflexión, hacen de Frida una creadora de discursos.

              El hecho de ser un icono del feminismo responde a este planteamiento; las feministas han interpretado la vida y obra de Frida como un ejemplo de combatibilidad, un ejemplo de mujer con ideales por los que lucha en una sociedad donde la ideología dominante era la del hombre, ya fuera desde el punto de vista político como desde el punto de vista personal, abordando temas “de mujeres”; la artista es para el movimiento feminista modelo de mujer independiente y autosuficiente, aunque sólo es necesario echar un vistazo a los escritos personales de la artista para darse cuenta que, en realidad, era un disfraz que Frida decidió ponerse para poder sobrevivir a su angustia personal, que en sus obras aparece con la descripción de dramas protagonizados por mujeres.

viernes, 27 de junio de 2014

EXPOSICION

Otro año más, otra ilusión más y otra exposición más, pero siempre es distinto...
Espero veros por allí...