En este blog aparecen algunas imágenes que encuentro por internet que,normalmente, son acompañadas del nombre de su creador. Sólo intento transmitir mi amor por el Arte, pero si alguien no quiere que aparezcan sus imágenes aquí sólo tiene que decírmelo e inmediatamente serán retiradas.

martes, 2 de abril de 2013

"FULLERIA"

Uno de mis bocetos
Llevo un par de años aprendiendo a pintar en mis pocos ratos libres y últimamente me ha dado por el retrato, a pesar de que estoy bastante verde en dibujo, por lo que me han enseñado a usar la socorrida cuadrícula para que la figura salga proporcionada y, sobre todo, "reconocible", en principio mi principal preocupación. Mi profesora dice que "es hacer trampas, pero menos" pues, aunque después tengo que calcar el dibujo al papel definitivo (que va a depender de la técnica con la que vaya a darle color), ese dibujo hecho gracias a la cuadrícula no deja de ser de mi propia mano. Siempre me he sentido un poco "fullera" con este método, pues yo aspiro algún día a poder hacerlo a mano alzada, sin ayuda de cuadrículas ni calcos, y presumir orgullosa de ello.
La lechera (hacia 1660)
Vermeer

Sin embargo, he hecho un descubrimiento que hace sentirme menos mal con esta pequeña fullería y al mismo tiempo ha despertado en mí algo de desencanto por uno de los artistas más importantes de la pintura holandesa del XVII. Si os hablo de La joven de la perla o de La lechera o incluso de Mujer leyendo una carta, muchos sabréis que estoy refiriéndome a Johannes Vermeer, uno de los mayores exponentes del naturalismo y la pintura costumbrista en Holanda, posible discípulo del mísmisimo Rembrandt y muy influenciado por Fabritius (seguramente se influenciaron mutuamente). Pues bien, hacia 1622 está documentada la entrada en Holanda de un aparato entonces revolucionario por su aplicación a las artes plásticas, y en un futuro a la fotografía; se trata de la "cámara oscura", un instrumento óptico que permite obtener una proyección plana de una imagen externa sobre la zona interior de su superficie (wikipedia), es decir, que la imagen se proyecta directamente sobre el papel y no hay nada más que marcar el contorno de esa imagen con un lápiz y, voilá!, ya tenemos el dibujo hecho para empezar a aplicar color. No se a vosotros, pero a mi me recuerda horrores a un juguete para niños que llevo viendo varios años en la campaña de reyes...

El caso es que, parece ser, Vermeer pudo usar una de estas cámaras oscuras, de gran formato además, fundamentando esta creencia en que acusa peculiaridades propias del empleo de este artilugio como es la poca profundidad del campo visual, las forzadas diferencias de tamaño entre las figuras, o la mezcla de zonas enfocadas y desenfocadas que se ven en algunas obras.
Pero mi estupor no se ha quedado sólo en saber que Vermeer hacía fullería; parece ser que el empleo de la cámara oscura como instrumento auxiliar de dibujo ya lo emplearon eminencias de la talla de Da Vinci y Durero, y más tarde también Canaletto, lo que hace cuestionarme el papel del dibujo en el proceso creativo, como elemento básico en el desarrollo de una obra, o como elemento secundario supeditado a la aplicación del color... cada caso es diferente, lo se, por eso no me voy a sentir acomplejada por usar una cuadrícula para guiarme a la hora de hacer un retrato porque ahora puedo decir: "más fullero era Vermeer!!!"
Bocetos de Canaletto hechos con cámara oscura

miércoles, 27 de febrero de 2013

EXPOSICION DE NOVATOS Y NO TAN NOVATOS


Esta entrada sólo es para hacer difusión de la exposición de pintura que va a tener lugar a partir del lunes día 4 de marzo, en el patio barroco del Palacio de la Merced. El tema: los pueblos de Córdoba; los artistas: novatos y no tan novatos de la escuela de arte Anfora. Entre los primeros estoy yo, novata pero con mucha ilusión. Hasta el 17 de marzo os esperan nuestros cuadros, con la esperanza de que os gusten...

jueves, 7 de febrero de 2013

SONETO II



La verdad desvelada por el Tiempo
Bernini


Caben en mi mente grandes preguntas
de enormes dudas y pequeñas respuestas;
caben en mi boca rotundas sentencias,
con graves palabras de fácil gramática.

Se amontonan signos de interrogación
que nublan mi voz con sus sospechas,
y derraman borbotones de verdades
que inundan tus suaves oidos.

No hay peor tortura que escuchar
cuando la palabra sale del alma
y se estrella con la realidad.

Y no hay mejor fortuna que tener,
entre tanta falsedad,
al que de su alma te de su verdad.

viernes, 18 de enero de 2013

SONETO (EXPERIMENTAL)

De tanto leer a Garcilaso, reconozco que en principio obligada por mis estudios, me ha entrado de nuevo el gusanillo de la poesía de la que soy bastante selectiva (todo sea dicho) principalmente por el desconocimiento pues nunca he pasado de Bécquer, de García Lorca y, últimamente, de Mario Benedetti. Conservo versos escritos de mis años de adolescente, inspirados por el amor y por el desengaño, como buena adolescente que era, sin seguir ningún tipo de métrica, a veces con rima asonante, otras consonante y otras... creo que otras inventé un nuevo tipo de rima... y con el tiempo he seguido haciendo mis pinitos sin mucha mejor fortuna, pero por lo menos me ha servido para exhorcizar sentimientos plasmándolos en versos que, sin decir lo evidente, pueden expresar un mundo.
Garcilaso era un genio del soneto y me fascinan sus poemas que, a pesar de tener quinientos años, son atemporales, empáticos y bellos en su forma y en su fondo. Este experimento que os enseño es un insulto a la lírica, pero aquí lo dejo como otro pedacito de mí, independientemente del crímen literario que he cometido... 

Rosa Meditativa (1958), Dalí

Sigo y persigo el altivo Sueño,
entre rosas y zarzales enrredado,
alargando la mano temblorosa
que sólo encuentra dolor a su paso.

Sólo encuentra dolor a su paso
pero no cesa en su empeño
y con los dedos roza lo suave
de aquello que el Sueño está envuelto.

!Oh, suave Sueño!
entre rosas y zarzales enredado,
déjate coger,

déjame descubrirte,
entre la suavidad desnudarte
y al fínal, al fin, conseguirte...

viernes, 4 de enero de 2013

CARTA A LOS REYES MAGOS...

Mosaico de la Iglesia de San Apollinare de Ravenna (s.IV)
Queridos Reyes Magos:

Soy yo otra vez, la misma que os ha dicho muchas veces que no cree en la Monarquia pero que os prefiere a Papa Noel, esa que os pide imposibles como que traigais a Rajoi un poco de sentido común, la misma que os pidió una cámara de fotos que tuve que ir a comprar al Corte Inglés, y esa que de pequeña le regalábais siempre bragas y calcetines (el sueño de toda niña); pues bien, este año voy a seguir pidiéndoos imposibles, porque total, me vais a traer lo que os de la gana...

Sigo queriendo ir a Egipto, aunque me temo que como sigan las cosas así voy a visitar las ruinas de las ruinas y el Cairo será parte del recorrido arqueológico. Aprovechando mi petición os pido también que empeceis a regalar juguetes en condiciones a los niños de estas zonas tan conflictivas, porque estoy harta de verlos en la tele con pistolas y rifles en la mano, en lugar de balones, trompos o playmobiles... así no me extraña que la guerra sea el único juego que aprendan y que sepan desarrollar durante toda su vida. Me da igual si me regalais un billete de avión, de barco o de globo, el caso es ir.

También os pido un lote de "zas! en toa la boca" para repartir generosamente entre algunas personas que rondan por mis alrededores, tanto hombres como mujeres, por lo que me es indiferente el color del envoltorio. Son personas falsas, prepotentes, maleducadas, y más cosas que no os digo porque tengo que hacer méritos para el viaje a Egipto, pero creo sinceramente que se merecen este regalito por mi parte.

No me importaría también que trajerais un nuevo calendario maya, con su predicción del fin del mundo y todo, pero esta vez que llegado el día señalado haya alguna explosión o algo que haga estremecerse hasta el último ser de la tierra, a ver si con la impresión se mueve algún engranaje del cerebro humano y por fín cambia algo de verdad.

Estoy pensando que seguro os estais partiendo la caja a mi costa, porque son peticiones absurdas e imposibles de realizar, pero lo único que considero absurdo es el viaje a Egipto, porque se que no me lo vais a regalar tampoco este año. Pero por más que lo pienso no hay nada material que quiera pediros, no porque no haya cosas que quiera tener, sino porque no las necesito, cosa que me hace pensar, una de dos, o que me estoy haciendo mayor, o que soy feliz con lo que tengo... me estoy haciendo mayor de eso no hay duda. Solo desearía para mí tener más memoria para almacenar todo lo que voy leyendo, viendo, aprendiendo a diario, porque a menudo me da la impresión de ser una ignorante en cosas que se supone tengo que saber al menos más que la mayoría... en fín, esto ya son paranoias mías, asique os vuelvo a pedir el viaje a Egipto, a ver si por no oirme más me lo terminais regalando.


Atentamente
La que desea desesperadamente ir a Egipto

jueves, 20 de diciembre de 2012

SENSACIONES XIX

Se aproximan de nuevo mis fiestas menos queridas, con fin del mundo de por medio por si no tuviéramos ya suficiente con la que está cayendo; aunque tengo que reconocer que este año no odio tanto las navidades, simplemente me dan igual, son un mal menor por el que hay que pasar un año tras otro... Ahora que lo pienso, esto de que no odie las navidades, ¿se puede considerar una señal del fin del mundo? ups...

Si los mayas tienen razón me quedo sin ir a Egipto, el viaje de mi vida que siempre estoy retrasando hasta que "mejore la cosa"; no volveré a Roma, a pesar de que me dejé un dineral en la Fontana de Trevi hace unos años; tampoco terminaré la carrera, que se me está haciendo más larga que un día sin pan, habiendo sacrificado salidas con los amigos, viajes y horas de sueño; no seré madre, con la brasa que me da mi padre y algunas amigas que quieren ser "titas" irresponsables, juridicamente hablando; por no hablar de escribir un libro y plantar un árbol, para lo cual me ha faltado paciencia y voluntad, tanto para una cosa como para otra...

Se acabará todo y seguiré siendo una artista frustada, una insatisfecha de la vida, una mediocre blogera que, sin embargo, se siente orgullosa de haber empezado a hacer sus pinitos pintando, de ir consiguiendo pequeñas satisfacciones que me hacen ser un poquito más feliz, de superar obstáculos,y de conseguir que por lo menos tú, si tú, estés leyendo esto...

Estoy contenta si, y eso que la Navidad está a la vuelta de la esquina...

lunes, 10 de diciembre de 2012

EMILIO SERRANO: SU FULGOR


De vez en cuando hago grandes descubrimientos que me calan tan hondo que tengo que compartirlo con todo el mundo, al menos con todo el mundo al que creo que le pueda interesar; esa ha sido siempre la finalidad de este blog aunque a veces divago y profundizo demasiado en mí misma y eso a muy poquita gente le debe parecer interesante... ya lo estoy haciendo otra vez! al grano Sonia que te desvias...

Había oido hablar de él, incluso es posible que echara en el pasado un vistazo a alguna exposición suya, pero reconozco que no le presté demasiada atención. Quizás no estaba preparada para apreciarlo como debía, o quizás la muerte crea un extraño atractivo sobre los artistas, no se, pero el caso es que es ahora cuando lo he descubierto y disfrutado, y desde luego me ayuda mucho el haberme iniciado en los pormenores del arte desde un punto de vista práctico, porque la teoría ayuda a formarse y a entender los porqués, pero no sirven para saber realmente la dificultad que tiene el coger un lápiz o un pincel.

Homenaje a la música

Emilio Serrano Ortiz nació en 1945 en mi Córdoba querida y estudió Bellas Artes en el Mateo Inurria, aunque completaría su formación en Sevilla, en Barcelona y, por supuesto, en sus viajes por Francia e Italia, como buen academicista que era, leyendo y reinterpretando a los maestros. Realista en esencia, prima en sus obras el dibujo, acercándose en ocasiones al hiperrealismo. Me llama poderosamente la atención su empleo de la técnica del grafito sobre tabla, cuya preparación la toma del genio Jan van Eyck (casualmente otro de mis pintores favoritos), modelando formas en base a trazos que entreteje como si de una alfombra persa se tratara. Debido a este amor por el dibujo, el grabado tuvo una parcela muy importante en su vida artística, de manera que participó muy activamente en la Calcografía Nacional, de Madrid, en los fondos de la “Biblioteca Nacional” y en el Museo Contemporáneo del Grabado Español de Marbella.

"Niño rico, niño pobre"
(foto de Paco Muñoz)
Siente predilección por lo cotidiano, como escenario privilegiado de sus figuras humanas que representa con una profundidad psicológica que impresiona. Las dualidades que maneja en sus representaciones, ya sean cualitativas o cuantitativas, lo acercan al Barroco, siendo el tiempo un elemento fundamental en su lenguaje pictórico, a veces claramente aludido con la figura del reloj. También gusta de superponer dos visiones de un mismo asunto, siguiendo con esa dicotomía barroca, como en "Niño rico, niño pobre", en la que los dos infantes representados sólo comparten los pies desnudos y el escenario de una arquitectura en ruinas, de nuevo aludiendo al inexorable paso del tiempo.

Y sus bodegones al óleo... una paleta de colores vibrantes que iluminan una escena entre bodegón y trampantojo, pues no podemos distinguir qué parte del bodegón está en primer plano o cuál está representada en segundo término como parte de otro cuadro; un cuadro dentro del cuadro (también de inspiración barroca) de manera que se mezcla un primer plano del bodegón propiamente dicho, donde la naturaleza se marchitará con el paso del tiempo, y un segundo plano eterno, donde la naturaleza vivirá eternamente. 

Una delicia para los sentidos y la sensibilidad... Desgraciadamente, Emilio Serrano nos dejó el 21 de enero de este año que ya termina, pero no tengo ninguna duda de que el tiempo será benevolente con su recuerdo.

Homenaje a las Bellas Artes

lunes, 3 de diciembre de 2012

SENSACIONES XVIII


Uno de mis primeros recuerdos de infancia se remonta a los 5 ó 6 años, quizás 7, no estoy segura, pues esos primeros años de vida discurren en una despreocupación tal que no tenemos conciencia real del paso del tiempo, y además no nos importaba lo más mínimo... Recuerdo estar entreteniéndome con una muñeca (y digo entreteniéndome y no jugar porque mis juegos eran bastante más complejos que acurrucar a una muñeca) cuando, en un ejercicio totalmente inconsciente, mis dedos modelaron un lazo en la cabeza de la susodicha, con una cinta de raso rosa que mi madre solía usar para martirizarme los domingos y festivos. Para mi sorpresa había conseguido hacer mi primer lazo, casi sin proponérmelo, mientras que otras veces me había afanado en la tarea sin conseguir nada más que frustación. Me quedé sorprendida, asombrada, estupefacta, y corrí en busca de mi madre para enseñarle mi hazaña... Pues esa misma sensación la he tenido varias veces a lo largo de mi vida, esa sensación de quedarse extrañado porque algo te sale con una facilidad pasmosa y una fluidez tal que pareciese que lo habías hecho toda tu vida...
No se porqué razón me ha venido a la cabeza este recuerdo tan lejano, quizás porque de mayor es todo tan complicado que nos retrotraemos a la infancia para recordar que, en algún momento de nuestras vidas, todo era mucho más fácil... pero claro, en ese entonces eran mis padres los que pagaban las facturas y yo tenía tiempo de descubir el mundo y aprender a hacer lazos con cintas rosas...

martes, 6 de noviembre de 2012

I LOVE METROPOLITAN

No soy amiga  ni simpatizante de los Estados Unidos, ni de los estadounidenses, ni de las americanadas, y ese fue precisamente uno de los motivos por los que viajé al viejo continente, para reconciliarme con ellos... pero no... 8 horas de avión (más los traslados y el cambio horario, total un montón de horas) y siguen sin simpatizarme. Masoquismos a parte, es cierto que es un viaje de esos que todo el mundo debería hacer una vez en la vida, una especie de viaje a la Meca del capitalismo para que te de más asco del que ya le pudieras tener, para comprobar que no hay nada como la tierra de uno, para echar de menos el puchero, el salmorejo y el flamenquín cordobés, para llorar saboreando un bocata de jamón a la vuelta y echar de menos el sonido del castellano en boca de un español.


Vista del downtown, con el Empire, desde el Rockefeller
Nueva York es la ciudad que estamos acostumbrados a ver en las películas: rascacielos, yupies y taxis amarillos; se juntaron delante de mis ojos todos los tópicos que tenía en mente, sin faltar ni uno sólo. Después de tres días allí me sentía saturada de acero, cristal, engominados y tráfico; menos mal que me había reservado para los dos últimos días lo mejor: los museos. Porque, si bien los americanos no tienen ni mucho menos una cultura tan rica y añeja como la nuestra, han sabido adueñarse de ella, incluso transformarla para intentar buscar un estilo propio que no deja de ser un batiburrillo ofensivo al arte europeo. Pero sobre todo, han sabido atesorar cientos de miles de piezas de arte de todo el mundo, de todas las épocas, de todos los colores y sabores, para ponerles una tienda de souvenirs en la puerta de entrada, en la de salida, en la de enmedio, y si me apuras en los "restrooms", por si se te había pasado por el camino.

Patio de Vélez Blanco en el interior del Met
El museo más impactante para mí fue el Metropolitan, por su enormidad, tanto en continente como en contenido; reconozco que me deslumbré nada más entrar y hasta que mis ojos y mi cerebro no se acostumbraron a ver tanta obra de arte junta no pude reaccionar debidamente. Durante la primera hora mi dedo no se despegaba del botón de disparo de la cámara y barria con ella todas las vitrinas, paredes y techos por los que pasaba. Efectivamente, dejaban hacer fotos de todo, cosa que también me sorprendió sobremanera, acostumbrada al famoso "fotos no" de los museos españoles. Pero poco a poco empecé a tomar conciencia de donde estaba y de lo que estaba viendo, y empecé a indignarme... así soy yo, paso de un estado de euforia a otro de indignación en cuestión de un segundo, pero es que ¿cómo puede ser que en el Met se pueda pisar un auténtico patio de un palacio renacentista español? ¿y cómo han reunido tantisimas piezas del antiguo Egipto? por no hablar de las de Afríca y Oceanía... y eso que no me dió tiempo a ver mucho más en unas 6 horas que estuve dentro...

Para lo único que tengo respuesta es para el pequeño templo egipcio de Dendur, trasladado piedra a piedra desde el Alto Egipto como regalo a la ciudad de Nueva York, en agradecimiento por la ayuda prestada en la construcción de la presa de Asuán; como única condición, el templo debía estar las 24 horas del día visible para todo el mundo, por lo que se construyó un pabellón sólo para él, y puede verse a través de una enorme cristalera desde Central Park. Es el mismo caso del templo de Debod de Madrid, sólo que la metereología española es más indulgente y puede estar a la intemperie, aunque permitidme que ésto lo ponga en duda y guarde esta indignación para otro momento. El caso es que después de 3 ó 4 horas viendo piezas egipcias, acabé más asqueada de los americanos de lo que ya estaba antes, pues se creen "the masters of the universe" y han estado expoliando durante décadas a los incautos de este lado del mundo, comprando iglesias medievales y palacios renacentistas por unos pocos dólares, haciendo excavaciones ilegales subvencionadas con promesas políticas, e importando piezas antiquísimas pagadas con exquisita palabrería...

A pesar de todo, el Met es el museo más fantástico que he visto en mi vida... pero sigo pensando que es mucho mejor viajar a Egipto...

jueves, 27 de septiembre de 2012

IMPROVISACION MELODRAMATICA

Estoy teniendo un día raro, pero raro raro donde los haya, en el que la mezcla de sentimientos se me hace insoportable tanto por la nitidez de éstos como por lo incompatibles que son entre ellos... No tengo remedio, soy la personificación de la incertidumbre con una centrifugadora por cabeza, en la que giran y giran sin parar pensamientos dispares... y me marean... y veo pasar el día entre nebulosas de felicidad y tristeza, y veo pasar mi vida entera ante mis ojos como el que está a punto de irse al otro barrio...

Tempestad de nieve (1842)
W. Turner

¿Exagerada? Rotundamente no... Todo mi ser entero está revolucionado por lo que está a punto de suceder, aún sabiendo que pasará en un suspiro y no le importará a nadie, o a casi nadie, y aún sabiendo que todo seguirá igual después del huracán, sin haber movido ni una sola teja de mi tejado, que a veces me parece fabricado de hormigón porque ha aguantado verdaderas tempestades...

Soy melodramática por convicción, pero eso no hace mis sentimientos menos verdaderos...una firma no va a cambiar nada...