En este blog aparecen algunas imágenes que encuentro por internet que,normalmente, son acompañadas del nombre de su creador. Sólo intento transmitir mi amor por el Arte, pero si alguien no quiere que aparezcan sus imágenes aquí sólo tiene que decírmelo e inmediatamente serán retiradas.

jueves, 2 de febrero de 2012

RETRATO Y PODER

Máscara funeraria romana

Hoy día todos tenemos miles de fotografías donde aparecemos retratados, en diferentes poses, en escenarios muy diversos, vestidos o incluso "desvestidos" según la ocasión... Algo tan común como es un retrato encierra toda una significación hoy casi perdida precisamente por estar viciada por el uso, cosa que por un lado está bien porque significa que está al alcance de todos, se ha democratizado; pero no podemos olvidar que la imagen sigue siendo aún hoy una herramienta de manipulación social, que se subestima precisamente por estar plenamente intregrada en nuestra cotidianidad.
  
Para los orígenes del retrato, la historiografía baraja como una de las posibilidades más fiables, las máscaras funerarias que los antiguos romanos realizaban a cera y exhibían orgullosos, como muestra de respeto y admiración a sus difuntos. Las efigies van tomando cada vez más importancia social durante el Quattocento en Italia, de manera que su desarrollo está directamente relacionado con el estamento nobiliario y su necesidad de mostrar y demostrar su legitimidad dinástica, tanto a los ojos de sus coetáneos como de sus futuros descendientes. No estaba al alcance de todo el mundo el ser perpetuado de esta manera, por lo que el mero hecho de ser retratado era ya un síntoma de poder y riqueza, aunque esta última no era requisito imprescindible para ser noble, para lo cual sólo se necesitaba pertener a un linaje y mostrar ciertas virtudes, de ahí que gustasen estos personajes del Renacimiento representarse junto a alegorías de las virtudes teologales y cardinales.

El cambista y su mujer(1514)
Quentin Massys
Con el tiempo, el poder económico y la exhibición de las riquezas adquirió relevancia sobre el linaje, de manera que en los retratos ya no aparecían sólo príncipes y aristócratas, sino comerciantes, funcionarios y toda una serie de profesionales liberales que querían mimetizar comportamientos nobles, en medio de una sociedad cada vez más compleja donde las clases más altas usaban las diferentes artes en su propio beneficio; pero también el Arte y los artístas se aprovecharon de esta nueva posición en el mundo moderno, pues comenzó la diferenciación entre el Arte y las artesanías, y entre Artistas y artesanos, lo que suponía una mejora cuantitativa y cualitativa de considerable importancia. Incluso algunos artístas adquirieron carácter de noble al ser parte imprescindible de la Corte, como le ocurrió a Velázquez con Felipe IV, Arcimboldo con Maximiliano II o Tiziano con Carlos V, entre otros muchos. 


Estatua ecuestre de Marco Aurelio (176 d.C.)

No se puede hablar del Arte en el Renacimiento, sin la impronta que la antiguedad y la mitología marcan como señal de estilo. En el caso del retrato, la referencia a la antiguedad griega y, sobre todo, romana es usada para dignificar al personaje retratado, comparándolo con aquellos que en la época clásica destacaron por sus dotes militares y su buen gobierno, como fue el caso del emperador Marco Aurelio, cuya escultura a caballo fue usada por Miguel Angel, allá por el año 1538, para decorar su renovada plaza del Campidoglio, estandarte de la reforma urbanística que el papado estaba comenzando y que culminaría con la reforma de la basílica de San Pedro y su plaza. Muchos serían los que usaran esta tipología para retratarse, como Luis XIV, Gattamelata, Carlos V, Felipe IV, y un largo etcétera, siendo plenamente conscientes de lo que transmitían con ello a todo el que la contemplara, fuera amigo o enemigo. Por otro lado, los cuadros se llenaban de alusiones a la antiguiedad en forma de personajes mitológicos que aludían a alguna cualidad del retratado y ruinas romanas que rememoraban escenarios esplendorosos, todo para crear un marco ideal para los mensajes de poder que emitian en estas artísticas representaciones, como si de arcaicas televisiones se tratara...


lunes, 9 de enero de 2012

SENSACIONES XIV

Aquello de que "nada dura eternamente" es de esas frases tan verdaderas en su sencillez, que apenas nos paramos a pensarlas por la evidencia de su significación, como que "el sol sale todos los días" y que "nadie escapa a la muerte". Es una verdad asumida en el devenir de los tiempos por su repetición e incorruptibilidad, por lo que nuestro subconsciente ya nos predispone a las "pérdidas" mucho antes de que pasen, sobre todo a partir de cierta edad en la que ya venimos de vuelta de todo, incluidas pérdidas inesperadas que conllevan un sufrimiento que, de haber tenido interiorizada ya esa premisa, era fácilmente mitigable.
Pero a pesar de esta predisposición a la resignación, es inevitable la añoranza por lo perdido y con demasiada frecuencia nos aferramos al recuerdo, fantasma traidor de un pasado ahora inexistente, cuando lo mejor sería mirar para cualquier otro lado y sustituirlo por las miles de vivencias que nos rodean y están ahí esperando por nosotros...

Taj Mahal
(terminado en 1654)
Se me viene a la cabeza el Taj Mahal, considerado como una de las mayores demostraciones de amor, cuando en realidad es un enorme y costoso (y bello por supuesto) monumento conmemorativo a la pérdida... Encargado por el emperador Sha Jahan a raíz de la muerte de su esposa favorita, es un complejo de edificios entre los que destaca el mausoleo, todo él de mármol blanco, con una hermosa cúpula de tipo "cebolla", que hace de foco visual del conjunto y materializa el alto grado de melancolía que el emperador sentía y que hizo posible tan magna construcción. Irónicamente el edificio sobrevive al amante esposo y a sus recuerdos, lo que me hace de nuevo pensar en que "nada dura eternamente", ni el amor ni la demostración de ese amor, y por extensión los sentimientos y sus materializaciones, a no ser que sean de mármol blanco y estén protegidos por la Unesco...

miércoles, 4 de enero de 2012

2012 AÑO DE KLIMT

Como no podía ser de otro modo, mi primer pensamiento del 2012 para este blog está dedicado a uno de mis artistas favoritos, Gustav Klimt, pues desde mi más modesta opinión lo considero uno de los más altos representantes del modernismo, no sólo vienés, al menos en lo que se refiere a su faceta como pintor y muralista, porque también tengo que reconocer que la arquitectura Art Nouveau belga y el Modernismo español, con sus regionalismos, me fascinan. En cualquier caso, me enamoré de su archiconocido "Beso" y su "Arbol de la vida" hace ya mucho tiempo, y contemplando sus obras siempre he encontrado algo nuevo y sorprendente en su producción.

"Arbol de la vida" (1909)
El 14 de julio de 1862, vino a nacer en un pueblito cerca de Viena el segundo hijo de una familia abocada a saltar a los libros de Historia por gracia de alguno de sus miembros, o mejor dicho por el Arte de alguno de sus miembros, pues tanto sus hermanos como sus padres mostraban inclinaciones artísticas; pero la fortuna y, sobre todo, la "excelencia" hizo que fuera Gustav quien saliera del anonimato y de la pobreza de manos de una beca para estudiar en la Escuela de Artes y Oficios de Viena, la  Kunstgewerbeschule. Este insigne lugar de nombre tan difilcultoso fue el que vió crecer como artista al joven Klimt y lo encaminó a ser, años después, miembro fundador de la Secesión vienesa (1897), rebelándose contra un concepto del Arte que ya estaba obsoleto; tal y como rezaba en la puerta de entrada a la sede de la Secesión en Viena: "Der Zeit ihre Kunst-der Kunst ihre Freiheit" ("A cada época su arte. Al arte su libertad"). El movimiento moderno empezaba así a cambiar el arte europeo, rompiendo con la tradición academicista y llevando a la práctica sus ideales de libertad y naturalismo, fiel reflejo de un contexto histórico en el que el pensamiento liberal y el auge de la burguesía eran los protagonistas.
Sede de la Secesión en Viena (1897)
Joseph Maria Olbrich
Para celebrar el 150 aniversario de su nacimiento, Viena va a exhibir en sus museos durante el recién estrenado 2012, el orgullo de ser la ciudad que legitimó al artista: el Belvedere, el Kunsthistorisches Museum, la Künstlerhaus, el Museo Leopold, entre otros, mostrarán la vida y obra de Gustav Klimt a todo aquel afortunado que tenga a bien viajar al país de los valses. Yo voy a intentar ser una de esas afortunadas, aprovechando cierto viajecito que tengo pendiente este año, y llegaré al éxtasis espiritual delante de "El Beso" en el Belvedere, porque por más que le echo imaginación, la reproducción que tengo en mi dormitorio sólo me alcanza para un cierto goce estético.

sábado, 31 de diciembre de 2011

ESTO SE ACABA SEÑORES...

Ha llegado el último día del año y sólo puedo pensar en una cosa... llega el fin del mundo!!! al menos, eso decían los mayas... Me los imagino a todos viendo Canal Sur, metiéndose en la boca una a una las uvas de la "suerte", al ritmo del reloj de las Tendillas de Córdoba, mirándose unos a otros ante el temor de la duodécima campanada que se acerca inexorablemente, en un ambiente de pavor ante la irremediable llegada de un cataclismo... Pero el caso es que no sabemos si pasará en el minuto 1 o el 18 de mayo o el 6 de octubre, o cuando estemos en la duodécima uva del fin de año del 2012 todo estallará sin esperárnoslo ya...
Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis (1498)
Durero
Los más optimistas confiamos en que los mayas se refirieran en sus predicciones a un "cambio de era", una especie de regeneración del mundo tal y como lo conocemos, en lugar de una extinción total, aunque tengo mis dudas sobre un cambio o regeneración del género humano; en cualquier caso, el 2012 viene con un halo especial, y sobre todo con una necesidad de ser mejor que el viejo 2011 que hoy dejamos atrás.
En mi caso, estoy sumamente esperanzada en el nuevo año; voy a tener cambios importantes en mi vida pero sobre todo en mi cabeza, porque "mi lado maya" me lo pide así, renovarse o morir, fuera malos rollos y tristezas y bienvenidos el positivismo y el entusiasmo, porque las lágrimas derramadas no merecen ser recordadas y en esta vida hay mucho por hacer para estar perdiendo el tiempo y las energías en esperar que lleguen los cuatro jinetes del apocalipsis... a no ser que sean en forma de xilografía dureriana.

viernes, 23 de diciembre de 2011

MANDALAS POR NAVIDAD

No puedo evitarlo... a mí estas fiestas me deprimen. No tengo ganas de cantar desentonando villancicos, al ritmo de una pandereta, una zambomba o, en el peor de los casos, de una botella de anís; no tengo ganas de adornar un arbolito de plástico (peor me lo pones si es natural) llenándolo de guirnaldas de colorines que pretenden emular la nieve, la lluvia o simplemente convertir al árbol en una drag queen con hojas;  no tengo ganas de poner un "portal de Belén" en el que se adora a un niño semidesnudo que al verlo pienso "¡qué padres más pésimos, que lo tienen así con el frío que hace!"; no tengo ganas de aparentar que quiero estar dónde no quiero estar, con quién no quiero estar, aunque la verdad esto ya lo hago el resto del año... El 2011 se acaba y se me queda un sabor de boca agridulce, que para el rollito de primavera viene muy bien, pero la vida sabe mejor sazonada con azúcar que con vinagre, no creéis?
Mándala budista del Buda Vairochana
rodeado de ocho adibuddhas y Bodhisattvas

 
Y como todos los años, de nuevo me vienen a la cabeza mis pretensiones de abrazar el budismo para esquivar tanta parafernalia obscenamente hipócrita que nos rodea en estos días, aunque reconozco que este año, con esto de la crisis, la parafernalia es menos obscena pero sigue siendo igual de hipócrita. Aprovechando un momento de tranquilidad en el trabajo, decido adentrarme en el mundo budista que se encuentra en el ciberuniverso, buscando alivio a esta pesadumbre navideña, y después de pasar un buen rato mirando y admirando mandalas multicolores, comienzo a encontrar muchos comentarios sobre lo beneficioso de dibujar y pintar estos diagramas: parece ser que ayudan a la concentración, la meditación y la relajación; y como a mí no me viene mal aumentar el grado de las tres, me he descargado algunos mandalas para decorarlos yo, de esta página que comparto con vosotros aquí, para que, al mismo tiempo que cultivais vuestra concentración, os detengáis unos minutos a meditar y relajaros, y al mismo tiempo hagáis algo artístico que nunca viene mal. Porque debería de haber un poco de arte en nuestras vidas, sin ser necesaria la habilidad de Leonardo ni la imaginación de Dalí, porque el saber desconectar de nuestras rutinas es una necesidad física y mental, y porque el mundo sin el arte sería un poco más inhumano, si eso puede ser. Como dirían los románticos: "Haz que tu vida sea una obra de arte".

Yo me quedo aquí dibujando mandalas, a ver si hacen que se me olvide durante un rato que este fin de semana es Navidad...

jueves, 24 de noviembre de 2011

FREDDY Y HENRI

Hoy llevo todo el día llorando a Freddy Mercury, que nos dejó tal día como hoy hace ya 20 años, entristecida por lo que considero una enorme perdida en el mundo de la música y en el mundo del arte en general pues, aunque es conocido principalmente por ser vocalista del mítico grupo Queen, era una persona de enorme creatividad y estoy convencida de que, si la enfermedad no se lo hubiera llevado, hoy día disfrutaríamos de mucho más que de sus fantásticos discos. Sin embargo, junto a la muerte de un artista celebramos el nacimiento de otro, alejados en el tiempo y en el estilo, aunque cercanos en el gusto por el espectáculo en el que se recreaban para dar vida a su arte.

El 24 de noviembre de 1864, nacía el famoso pintor Henri de Toulouse-Lautrec, pequeño de altura pero grande de personalidad. A pesar de ser un auténtico impresionista, no gustaba de representar paisajes, sino que prefirió recrear la vida nocturna del París del "Moulin Rouge", de prostitutas, cabareteras y sus promiscuos acompañantes, con un realismo que a veces rozaba la ordinariez y la mediocridad, pero que en la mayoría de los casos nos introducía en un mundo maravilloso de fiestas y jolgorios tras los cuales se escondía una cara más amarga que pocas veces nos mostraba.

Baile en el Moulin Rouge (1890)

Si hubieran coincidido en el tiempo no nos hubiera extrañado encontrarlos juntos en alguna de las muchas fiestas que Freddy organizaba, bebiendo absenta y bailando al son del can-can, disfrutando de la vida y del amor, con su cara y su cruz, que ambos conocieron muy bien.

SENSACIONES XIII


El Dolor
Oswaldo Guayasamin

Un amigo me dijo hace algún tiempo que, cuando estuviera un poco depre, reinventara mis sueños, que los sueños siempre salen bien; pero por mucho que me propongo hacerlo ni reinvento los viejos ni invento nuevos, no se si por escasez de imaginación y de motivación, o por exceso de pesimismo y desidia... o un poco de todo...
Tengo la imaginación atrofiada de tanta realidad innegable, y las motivaciones van desapareciendo convertidas en desilusiones... El desánimo paraliza mis impulsos, mientras que la desidia empalidece la pasión que necesito para nutrir mi mundo... Me siento una indigente suplicando estímulos, en el devenir de una vida que no volveré a tener y que desaparece rápidamente ante mi inmutismo, como el paisaje en la ventanilla de un coche...

viernes, 11 de noviembre de 2011

AGUA DE LUNA


Baño de luna
Lucía Romero Fontao
Esta mañana, como todas, he llevado cansinamente mi cuerpo hasta el cuarto de baño, dispuesta a darle una buena ducha para espabilarlo. Las 7 de la mañana en otoño es como las 5 de la tarde en verano: el clima invita a quedarme en casa, en lugar de salir a la calle, y el silencio me acompaña de puntillas pegado a mis pies mientras cruzo el salón... abro la puerta del cuarto de baño y encuentro una radiante luminosidad, extraña además, pero no es muy difícil saber de dónde viene; hay una gran ventana por la que el sol se cuela casi todo el día imprimiendo a los azulejos una fulgurante luz, y que yo me empeño en tapar siempre para que no vean mi silueta desnuda a través de ella desde la calle. Sin embargo, en esta ocasión era su astro antagónico el que esta vez llamaba a mi ventana para entrar y, gustosa, me he dejado bañar por su luz. A oscuras, la luna se ha reflejado en cada gota que resbalaba por mi piel mientras me duchaba... ha sido un baño de luz, sereno y frío, a pesar de las prisas y del agua caliente y, observando su redonda silueta difuminada en el cristal opaco, me he permitido el lujo de soñar despierta, imaginando otros lugares donde disfrutar de esa hermosa luna llena sin el agobio del "llego tarde"... pero el caso es que llego tarde, siempre llego tarde, será porque siempre me entretengo en el goce de pequeñas cosas, como en una ducha con agua de luna...

martes, 18 de octubre de 2011

LA OTRA CORDOBA

Hace meses que empezó el proyecto de difusión arqueológica "Arqueología somos todos", llevado a cabo por la Universidad de Córdoba en colaboración con la Gerencia Municipal de Urbanismo, pero todavía no había tenido ocasión de hacer ninguna de las rutas que ofertan a los cordobeses, de manera totalmente gratuita, para que conozcamos nuestra rica historia y seamos conscientes del valor de nuestro patrimonio material. Empecé por la ruta número 3, denominada "Félix Hernández", en honor del arquitecto y arqueólogo catalán que realizó una espléndida labor de restauración en nuestra Mezquita-Catedral y en Medina Azahara, durante la primera mitad del siglo XX, años en los que todavía estábamos en pañales en cuanto a conservación del patrimonio se refiere.

Esta ruta nos lleva a hacernos una idea de cómo sería la Córdoba extramuros en época romana, concretamente en su zona oriental. Para empezar, hay que imaginarse el fastuoso templo de Claudio Marcelo encaramado encima de la enorme muralla que protegía la ciudad, presidiendo una extensa plaza porticada, y justo al lado de una de las principales puertas, por la que entraba la famosa Vía Augusta. Esta puerta estaría hipotéticamente flanqueada por dos torres circulares, y digo hipotéticamente porque sólo se han encontrado restos de una de ellas y lo normal sería encontrarlas en pareja. En cualquier caso, el desnivel que aún hoy día mantiene el terreno y que sufrimos al subir por la calle de San Andrés, estaría salvado en el siglo II a.C. por una rampa desde esta terraza más inferior que correspondería al antiguo Convento de San Andrés y en la que se levantó el circo.

Pero lo que más me llama la atención de estas rutas, es que podemos acceder a restos arqueólogicos protegidos por el anonimato de viviendas y locales privados (no todos los que me gustaría) y que, parece ser, tienen la obligación de enseñarlos pero claro, si no sabemos que están ahí... en fín... pudimos adentrarnos en los sótanos del antiguo mercado de la Plaza de la Corredera, tan viva por fuera como por dentro, pues en el subsuelo es dónde se lleva a cabo el trabajo de los profesionales del proyecto divulgativo mencionado al principio... no me imagino mejor lugar para trabajar, rodeado de restos arqueológicos...

Lo más significativo de esta zona es el descubrimiento de lo que posiblemente serían unas termas, que recordemos estarían cercanas al circo y extramuros de la ciudad, cerca de la Vía Augusta alrededor de la cual se levantarían varias villas pertenecientes a ricos comerciantes. Se conserva bastante bien el piso de una de las piscinas que, por sus grandes dimensiones, deberia ser la de agua templada (tepidarium), pavimentada con un reticulatum que descansa sobre una capa de cal que evitaría perdidas de agua.

Otra parada sorprendente para mí fue en las cocheras del Sojo de la Ribera, donde nos encontramos un par de ejemplos de tabernae; parece ser que Corduba fue una ciudad portuaria (el puerto se encontraría aproximadamente a la altura del Alcalzar de los Reyes Cristianos) y como tal, la cercanía al río atraería a decenas de comerciantes que instalaron sus establecimientos a lo largo de la ribera, ofreciendo todo tipo de servicios: alojamiento, comida, enseres de todo tipo, "lupanares"...

Esto sólo es una pequeñísima muestra de lo que esconde Córdoba en sus sótanos y subsuelos, la mayoría ocultos por la privacidad de decenas de particulares, que guardan en el interior de sus viviendas un patrimonio que es de todos pero sólo ellos pueden disfrutar. Me conformaré con seguir haciendo estas rutas y empapándome con las explicaciones de los cicerones que sí han tenido la suerte de ver con sus propios ojos estas milenarias piedras.

lunes, 10 de octubre de 2011

CASTILLOS...Bélmez

Cuál niña con zapatos nuevos que estrena para ir a la iglesia el domingo, me dirigí ayer no muy de mañana todo sea dicho (dicen por ahí que los fines de semana no se madruga) a Bélmez, a unos 70 kilómetros de Córdoba, dirección Badajoz. Históricamente minero y actualmente empobrecido, este pueblo ha aguantado estoicamente el decaimiento de la industria del carbón sin encontrar aún otro sector que lo sustituya, aunque todavía no ha caído del todo en el olvido gracias a que alberga la Escuela Universitaria Politécnica, antes llamada "Escuela Práctica de Obreros Mineros" y, como no, por estar coronado por un fastuoso castillo.

Los orígenes de Bélmez se remontan al Neolítico, pero no será hasta mediados del siglos XIII cuando Fernando III (el Santo le llamaban) conquiste el pueblo a los musulmanes y se tengan las primeras noticias del castillo, aunque los restos conservados, la muralla y la torre, son del siglo XV. El orgullo que los belmezanos profesan hoy día por su espectacular monumento es inversamente proporcional al que sentían allá por los años 60 del siglo XIX, cuando la dominación francesa hizo pasar al pueblo los peores años de su existencia, y en desagravio a su padecimiento cometieron el error de arremeter contra los muros de la fortaleza, causándole daños irreparables.

Víctima del olvido durante décadas, hoy día puede verse cómo han intentado rescatar el castillo de entre los escombros, no muy acertadamente como puede verse en el interior de la torre, donde han intentado "restaurar" la bóveda que la cubría a base de ladrillo de obra, realizando una chapuza propia del mismísimo Pepe Gotera; pero ni qué decir tiene que por lo menos alguien (el Ayuntamiento belmezano sospecho) ha mostrado su preocupación por recuperar parte del edificio y sobre todo por no permitir que siguiese desmoronándose día tras día ante la pasividad de las administraciones, que tan solo han puesto a esta magnifica construcción civil bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español, es decir, lo más básico de lo básico en cuanto a protección del Patrimonio Cultural español se refiere... me voy a ahorrar los improperios.

El recinto conserva la puerta de acceso típica musulmana, acodada o en zig-zag, que permitía un mayor control defensivo de la entrada al interior de la muralla, y que se completaba con una torre albarrana. La muralla estaba bien protegida por seis torres semicilíndricas que completaban el perímetro rocoso y escarpado del terreno, haciendo el bastión prácticamente inexpugnable. En el patio de armas todavía se conserva un aljibe, del que pude comprobar que todavía mantiene su funcionalidad, y encaramada en su techo, que hacía las veces de suelo de un segundo nivel en altura, me sentí sobrecogida por las vistas espectáculares que debieron disfrutar los antiguos moradores del castillo.

Como en otras ocasiones, acabo maravillada de la huella que la Historia ha dejado en nuestro entorno para que la rememoremos, aunque tengamos que realizar un esfuerzo atlético al que no estamos acostumbrados y subir varios metros una pendiente escalonada que parecía no tener fín.



Pero también como en otras ocasiones, me queda el sabor agridulce de comprobar que todavía estamos a años luz de tener una puesta en valor de nuestros monumentos acorde a su ilustre historia y que pocos somos los que nos preocupamos por conocerlos y disfrutarlos, cosa que no entiendo porque yo me siento una privilegiada cada vez que pongo un pie en ellos... qué pena...